En el marco de este trabajo, se llevó a cabo un estudio de optimización energética en 17 empresas del sector textil, representativas de la actividad, tanto por su tamaño como los campos de actividad, con el fin de reducir los costes de funcionamiento, aumentar la productividad y la competitividad del sector. Las auditorías efectuadas revelaron un potencial medio de ahorro energético del 20% y del 25% en ahorro económico.
A partir de la muestra analizada se concluye que el consumo promedio anual de estas 17 industrias es de 81.500 euros por empresa, lo que representa un 2,2% de su facturación. De acuerdo con este trabajo, el gasto derivado del consumo de energía es el 15,5% del coste total de producción de cada pieza de ropa. La energía eléctrica es la más cara, seguida de combustible para el transporte, el gasoil y el gas natural, que para estas empresas es casi cuatro veces más barato que la electricidad.
Los resultados indican que la electricidad, además de ser la energía más cara, es también la más consumida, ya que representa casi la mitad del consumo de energía de la industria textil, principalmente debido a la demanda para el funcionamiento de la maquinaria.

